FEDERACIÓN DEMOCRÁTICA DEL NORTE DE SIRIA
Comité de Asuntos Exteriores de la Región de Afrin

Los primeros días de la agresión turca en Afrin

23/01/2018

Durante seis años, el Cantón de Afrin ha sido asediada por el estado turco y sus mercenarios. Debido a la guerra civil, 400,000 personas buscaron refugio en Afrin. Desde el comienzo de las hostilidades en Siria, Afrin es la región más segura. Su población ahora excede un millón, de los cuales hemos visto que una gran proporción está internamente desplazada. A pesar de las dificultades inherentes a la guerra civil que ha asolado a Siria desde 2011, la población local ha logrado preservar la región y establecer una administración local para administrar la vida cotidiana.

Durante tres meses, el estado turco no ha dejado de amenazar a la región y bombardearla diariamente con el pretexto de la existencia de “nidos de terroristas”. El estado turco, gracias a sus grupos terroristas como Hayat Ahrar al-Sham, anteriormente Front al-Nusra, intervino en el sur de Afrin. El objetivo de esta intervención para Turquía es protegerse de lo que dice son “terroristas” en la región de Afrin, a saber, las Fuerzas Democráticas de Siria, FDS, incluidas el YPJ / YPG. Para hacerlo, Ankara depende en gran medida de los grupos considerados como terroristas por la coalición internacional, como ‘Hayat Ahrar al-Sharm’. Desde la región de Ezaz, el estado turco está bombardeando intensamente las posiciones de la SDS, YPG, YPJ. En otras palabras, apunta a áreas aseguradas por las fuerzas de autodefensa de la provincia de Afrin. Es entre las aldeas de Derbelut y Dilkmeda, ubicadas al norte de Afrin, que el bombardeo del estado turco se concentra más. Muchas tropas en tierra también se acumulan en la frontera turca entre estas dos localidades.

El estado turco intenta por todos los medios atacar Afrin y los bombardeos de artillería, ahora agregados a los de la aviación turca, se han intensificado desde hace unos veinte días. Muchas pérdidas de vidas deben ser condenadas. Las fuerzas de la agresión turca y las milicias vinculadas a ella han intentado en repetidas ocasiones penetrar en la provincia de Afrin y se han encontrado con la respuesta de las FDS que los empujaron hacia atrás.

Frente a estos bombardeos, intentos de incursión y declaraciones violentas del Estado turco contra Afrin y su pueblo, 100.000 personas se reunieron el 18 de enero de 2018 en las calles de Afrin. Esta manifestación popular reunió a árabes, kurdos y turcomanos con un solo lema: “Todos estamos en contra de la agresión de Turquía”.

El 20 de enero a las 16:00 horas, la aviación turca realizó varios bombardeos en diversos puntos de la región de Afrin.

El coste humano de este primer día de agresión turca es de dos civiles muertos y otros siete heridos. La mayoría de los puestos a los que se dirige Turquía se encuentran alrededor de la ciudad de Afrin y se refieren a zonas pobladas por civiles. El distrito Ashriafê de Afrin también fue golpeado por el bombardeo de Turquía.

Después de estos ataques aéreos, el estado turco y sus mercenarios llevaron a cabo ofensivas terrestres en las aldeas de Heman, Derbalout; Shiye; Akbaz, Kurdo, Shengêlê, Baliya, Ikidamê y Gitmê. Temiendo por su seguridad, las poblaciones (principalmente mujeres y niños) de las localidades mencionadas se refugiaron en las cuevas cercanas.

El 21 de enero a mediodía, 24 civiles son asesinados en un nuevo ataque aéreo de Turquía contra el pueblo de Gelbberê en el distrito de Shīrawa. De estas víctimas, once eran miembros de tres familias árabes de Marra Numan (provincia de Idlib) y refugiados en la región de Afrin. Los cuerpos de estas víctimas no han sido encontrados y también hay 18 civiles heridos en el mismo ataque.

Ese mismo día, 21 de enero, la Fuerza Aérea de Turquía condujo nuevos vehículos cerca del campo de refugiados de Rubar, en la parte sureste de la provincia de Afrin. El campamento proporciona servicios básicos y atención a 8,000 personas que huyen de la región de Idlib y el noroeste de Alepo. Estos ataques aéreos del régimen turco hirieron a dos refugiados del campo de Rubar. Las incursiones de la aviación turca se han multiplicado en los últimos días y continúan hoy.

En vista de la dramática situación actual, pedimos a las Naciones Unidas que adopten medidas concretas para detener la agresión indiscriminada e ilegítima del Estado turco contra Afrin y su región. Llamamos a la comunidad internacional, a la opinión pública de todo el mundo democrático a denunciar con firmeza y sin demora los ataques perpetrados por Turquía. Son una amenaza para la estabilidad no solo de Afrin sino también de
Siria. Esta agresión injustificada pone en peligro la vida de un millón de personas, incluidos muchos refugiados, mujeres y niños.

Traducción del texto en francés por parte de la Asociación de Amistad con el Kurdistán.

 

 

 

 

 

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