Los kurdos ven la oportunidad de avanzar su causa tras el desmoronamiento del Daesh.

En estos términos comenzaba un artículo publicado el pasado día 24 de Junio en el periódico británico The Guardian, en dicha crónica Martin Chulov esboza la posición de los principales actores en la zona; rusos, iraníes, norteamericanos, sirios y kurdos.

Mientras Rusia plantea la posibilidad de tener una presencia clara en la región en defensa de sus intereses políticos pero principalmente con respecto al gas y el petróleo. Irán pretende consolidar su influencia tanto en Siria como en Irak, y los norteamericanos ante una ausencia de una política clara, intentan impedir los planes de sus rivales.

En medio de estas luchas de poder se encuentran los kurdos con claros intereses diferenciados si hablamos de los kurdos de Irak o por el contrario nos referimos a los kurdos de Siria. Pero en ambos casos existe la consideración de que se vive un momento potencialmente histórico cuando se dé el vacío post-Daesh.

En Irak el presidente del Gobierno Regional del Kurdistán Massoud Barzani, ha convocado un referéndum para el día 25 de Septiembre con la idea de lograr la independencia de Irak. En Siria, la fuerzas kurdas apoyadas por Estados Unidos, luchan para expulsar al Daesh de sus últimos reductos con el deseo y la intención de ampliar la autonomía en el norte del país.

Mientras Turquía e Irak han manifestado que no apoyaran una secesión en este país. Estados Unidos se ha negado a su vez a apoyar las conversaciones con respecto a una posible independencia kurda desde la invasión para acabar con el régimen de Saddam Hussein, uniéndose a las posiciones del régimen iraquí, recientemente un funcionario estadounidense manifestó que “esta posición no cambiara” e indico “no es el momento de redibujar las fronteras estatales, especialmente en Irak y Siria…”

Turquía ha creado un estrecho vínculo con el Gobierno Regional del Kurdistán iraquí al ser los beneficiarios de la venta de petróleo que el gobierno regional hace llegar a través de un oleoducto con este país y a su vez como medio de mantener el status quo, frente al apoyo estadounidense a las organizaciones kurdas de Siria, pues Turquía teme los vínculos de las mismas con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, PKK, con quien Ankara libra una letal insurgencia durante más de cuatro décadas en su propio territorio….

En Raqqa las Fuerzas Democráticas de Siria continúan su avance, quienes han denunciado el bombardeo de sus posiciones por fuerzas del gobierno Sirio de al-Asad. Washington ha indicado que en la zona hay 2500 combatientes del SDF. Mientras Irán ha trasladado las milicias que apoyan al valle del rio Éufrates, para mantener su influencia en un área que han controlado durante los últimos 14 años, esto ha obstaculizado en parte los planes de EEUU en el área sur del país…

Enlace al artículo integro en inglés:

https://www.theguardian.com/world/2017/jun/24/kurds-see-historic-chance-advance-cause-ruins-islamic-state