Resulta impostergable una campaña internacional de denuncia publica y presión hacia las autoridades del régimen teocrático de Irán, de forma coordinada entre organizaciones que consideren de justicia impedir la amenaza existente de ejecución hacia Ramin Hossein Panahi, joven kurdo de 22 años que fue condenado a muerte en enero, tras un juicio injusto.

El viernes 22 de junio, Ramin fue herido y arrestado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) en Sanandaj.El prisionero político fue luego transferido a uno de los Centros de Detención de Inteligencia del IRGC en Sanandaj.Siendo posteriormente trasladado a la prisión central de Sanandaj el 9 de enero después de 200 días.

Su declaración de culpabilidad se basó en su pertenencia al grupo armado de oposición kurda, Komala, pero en el juicio no se presentó ninguna prueba que lo vinculara a actividades que impliquen homicidio intencional, requisito imprescindible según el derecho internacional para imponer la pena de muerte.

Según la familia de este prisionero político la salud de Ramin se ha deteriorado debido a la tortura y la negligencia médica durante su tiempo en régimen de aislamiento encontrándose actualmente con una salud física deficiente, no habiéndosele ofrecido ningún tratamiento médico en prisión.

Indicar que el hermano de Ramin, conocido como Afshin Hussein Panahi, que tiene experiencia en cooperación con ONG,s ambientalistas, fue condenado a ocho años y medio de prisión por el Tribunal Revolucionario por cargos relacionados con la realización de una ceremonia en Nowruz y por apoyar a los partidos kurdos. Él ahora está en la prisión central de Sanandaj. Zubair Hussein Panahi (primo de Ramin) también ha sido condenado a seis años de prisión, mientras que Ahmad Amin Panah (yerno de la familia) fue condenado a cinco años de prisión.

El pasado 19 de Abril los expertos de la ONU: Agnes Callamard, relatora especial sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias; Dainius Puras , Relator Especial sobre el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental; y Nils Melzer , Relator Especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes manifestaron públicamente:

“El ejecutar al Sr. Panahi, después de su tortura y juicio injusto y sobre la base de cargos que no cumplen con los estándares internacionales consideramos que seria una sentencia desmedida, Instamos al Gobierno de Irán a que anule la pena de muerte que se pretende aplicar al reo”, dijeron los expertos en una declaración conjunta publicada en Ginebra.

“Estamos profundamente preocupados por los informes de que el Sr. Panahi ha sufrido violaciones de derechos humanos antes y durante su juicio, incluida la detención en régimen de incomunicación, la tortura y los malos tratos, y la denegación de acceso a un abogado y la atención médica adecuada.

“La pena de muerte se impuso al Sr. Panahi después de un proceso judicial que no parece haber cumplido con las garantías más estrictas de un proceso y un juicio justo que se requieren en virtud del derecho internacional de los derechos humanos.

Los expertos de la ONU destacaron una serie de áreas de preocupación con respecto a su juicio, que tuvo lugar ante el Tribunal Revolucionario y duró menos de una hora.

“A pesar de las marcas de tortura en su cuerpo, el tribunal no ordenó ninguna investigación. Fue declarado culpable y sentenciado a muerte por, en principio, tomar las armas contra el estado en base a su presunta pertenencia a Komala”.

“Solo se le permitió una reunión con su abogado entre su arresto y el juicio, y no hubo visitas de familiares. Las autoridades judiciales no le revelaron a él ni a su abogado los detalles de las pruebas en su contra”, agregaron los expertos.

Se entiende que la sucursal del Tribunal Supremo en Qom reafirmó la sentencia de muerte del Sr. Panahi a principios de abril, y su caso debía ser transferido a la Oficina de Implementación. Su abogado ha apelado por una revisión judicial.

Tres de los familiares del Sr. Panahi, Afshin Hossein Panahi, Ahmad Hossein Panahi y Zobeyr Hossein Panahi, han sido arrestados después de buscar información sobre su paradero. Posteriormente fueron condenados por cargos de seguridad nacional y recibieron sentencias de prisión.

Philip Luther, director de Investigación y Trabajo de Incidencia de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África, ha declarado:

“El caso de Ramin Hossein Panahi es un sobrecogedor error judicial de principio a fin. Tras comparecer en su juicio mostrando, según se ha informado, señales de tortura en el cuerpo, fue declarado culpable en menos de una hora”. Amnistía Internacional ha declarado que dicha organización se opone a la pena de muerte en todos los casos sin excepción, independientemente del delito del que se trate, de las características del delincuente y del sistema de ejecución utilizado por el Estado. La pena de muerte es una violación del derecho a la vida y el exponente máximo de pena cruel, inhumana y degradante.

Desde la Asociación de Amistad con el Kurdistán manifestamos que la ejecución de Ramin únicamente podrá ser impedida a través de la presión internacional. Por ello agradeceríamos la mayor difusión posible del caso así como la denuncia que cada organización política, social, sindical, etc…,pueda ejercer donde considere pertinente para salvar la vida de Ramin.

Cada vez que se salva la vida de una persona condenada injustamente se crea un precedente frente a la intolerancia y la barbarie, siendo una de las vías mas importantes para parar estas atrocidades que van contra los DDHH de toda la humanidad.

https://www.ohchr.org/EN/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=22959&LangID=E/

https://www.amnesty.org/es/latest/news/2018/05/iran-imminent-execution-of-kurdish-man-must-be-halted/

http://kurdistanhumanrights.net/en/ramin-hossein-panahi-sentenced-to-death/