El pueblo Yazidi es una minoría de etnia kurda con una religión basada en el zoroastrismo, a quienes los fanáticos del Daesh consideran infieles.

El 3 de agosto de 2014 el pueblo Yazidi sufría el genocidio numero 73 de su historia, siendo considerado el peor de todos ellos. Şengal fue atacada por el Daesh.

El objetivo era el eliminar a los Yazidis, acabar con su cultura, religión y tradiciones, era el ataque a una comunidad con una identidad diferente y a través de la masacre se pretendía cambiar la demografía de esta zona.

Cuando ISIS llegó a Mosul no asesinaron indiscriminadamente niños y mujeres, sólo mataron algunos hombres que trabajan con el gobierno de Iraq. Pero cuando llegaron a a Sinjar fue diferente, porque la gente era Yazidi. Empezaron a matar a todos los Yazidis, también a mujeres y niños. Ese mismo día mataron a miles de Yazidis y se llevaron a mujeres y niños. Así que quienes se lograron esconder intentaron salvar a sus familias para llegar a las montañas de Sinjar, algunos de ellos llegaron a las montañas pero mucho de ellos no. Hubo familias que se quedaron 10 días, 15 días en las montañas de Sinjar sin comida ni agua. Cientos de niños, hombres y mujeres murieron de hambre. Entonces los EEUU lanzaron alguna comida desde aviones pero no suficiente para todos ellos y entonces las fuerzas de las YPG, los kurdos de Siria junto con algunos Yezidis vinieron a través de la frontera siria. Abrieron un camino seguro y salvaron a cientos de miles de Yazidis a través de la frontera de Siria.

Desde aquel 3 de agosto, al menos 4.038 personas yazidis fueron asesinadas por los fanáticos yihadistas, parte de las cuales fueron arrojadas al menos a las 43 fosas comunes que han sido descubiertas hasta el momento.

Pero dicho ataque sucedió en un contexto concreto.

Tras ser derrocado el régimen de Saddam Hussein, se redacto una nueva constitución para Irak. El artículo 140 de la misma comienza diciendo: “Primero- el poder ejecutivo tomara las medidas necesarias para el cumplimiento de todas las cláusulas del artículo (58) de la ley de administración del Estado iraquí para la etapa transitoria.” Y el referido articulo declara en parte: “El Gobierno de Transición Iraquí… actuará eficazmente en tomar medidas para remediar la injusticia causada por las prácticas del anterior régimen alterando el carácter demográfico de ciertas regiones, incluyendo a Kirkuk, deportando y expulsando a individuos de sus lugares de residencia, forzando la migración dentro y fuera de la región, estableciendo a individuos foráneos a la región, privando a los habitantes de trabajo y cambiándoles la nacionalidad.”

El artículo recomienda cuatro medidas específicas:

  • Restaurar a los residentes de origen a sus casas y propiedades.
  • Compensar a aquellos que fueron introducidos a regiones específicas [por ejemplo, árabes en Kurdistán] y les reagruparon en o cerca del distrito del cual vinieron.
  • Proporcionar compensación para aquellos quienes perdieron sus trabajos siendo forzados a emigrar.
  • Permitir a individuos determinar su propia identidad nacional y afiliación étnica libre de coerción y coacción [de nuevo, esto aplica principalmente a kurdos que fueron forzados a declararse a si mismos como árabes con el único propósito del censo a la población].

Shengal forma parte de estos territorios disputados del norte de Irak, sin embargo, a diferencia de las ciudades de Kirkuk, Jalawla, Xaneqîn y Khurmatu, el Gobierno Regional de Kurdistán y mas concretamente el Partido Democrático del Kurdistán (KDP) favoreció, promovió y se beneficio de tradiciones obsoletas consistente en un sistema de castas de pirs’ (ancianos), los ‘murids’ (discípulos) compuesta por la mayoría de la población y la de los Sheiks (sacerdotes), la mas alta de ellas. A través de esta estructura social se apoyo la monocracia del jeque para beneficio propio del KDP.

El 14 de agosto de 2007 Al Qaeda realizo cuatro terribles atentados contra la comunidad de los yazidis en Kahtaniya y Jazeera, cerca de Mosul, perpetrando una masacre con mas de quinientas muertes y mas de mil quinientas personas heridas. Por lo que era sabido el odio hacia la comunidad Yazidi por parte de los terroristas fanáticos yihadistas.

Mosul era invadida el 10 de junio de 2014 y los fanáticos yihadistas se apoderaron también de Tal Afar, la proximidad con Shengal mostraba un peligro evidente, mas aun cuando población chiita turcomana residente en la zona también se refugiaba en la ciudad.

El canal KNN Kurdish News Network) informó que una comisión formada por 500 funcionarios del Ministerio de Justicia, Ministerio del Interior, Ministerio de Peshmerga y el Gobierno Regional de Kurdistán realizo un informe en septiembre de 2015. Se señaló que este documento aún no se ha hecho público, a pesar de que han transcurrido tres años desde que se cometió el genocidio y dos años desde que se realizo el informe.

El canal  KNN publicó el contenido del informe, así como los nombres de los comandantes peshmerga que habían estado en el sitio en el momento de la invasión, afirmando que en el momento de los ataques de ISIS, 18000 soldados armados del KDP estaban en el terreno.

También revela que los 18000 militares bien equipados a las ordenes del gobierno del KDP, situados en Shengal y sus alrededores, actuaban bajo el mando de Masrour Barzani, líder del servicio de inteligencia del KDP, Parastin, e hijo del líder Masoud Barzani.

Estas fuerzas mantenían el discurso: “ Nosotros os protegeremos” y cuando el Daesh arraso Tal Afar, en vez de apoyarse en la gente se dedicaron a apoderarse de todas las armas con las que contaba la población, diciendo “no os preocupéis, no tenéis que ocuparos de las armas”.

Pero con el comienzo de los ataques huyeron, no consideraban Shengal su tierra, abandonaron la zona sin disparar ni una bala, cuando vieron el peligro acercarse, dejando desprotegida a toda la población.

Antes de la irrupción del Daesh en 2014, cerca de 550.000 yazidíes vivían en Irak.

Al menos 360.000 de ellos se han visto desplazados, en especial a las provincias de Erbil, Sulaimaniya y Dohuk, la que concentra el grueso de los desplazados por ser la más cercana a Shengal.

Otros 90.000 yazidíes aproximadamente emigraron a países occidentales en los últimos tres años.

La mayoría de las personas secuestradas que se cree que continúan vivas está en zonas como la comarca de Tel Afar, en el norte de Irak, y en la ciudad siria de Al Raqa, quienes son utilizados como escudos humanos por parte de los terroristas cuando huyen de una zona.

La Comisión Internacional Independiente nombrada por la ONU para investigar las atrocidades que se cometen en Siria acusó el año pasado al Daesh de llevar a cabo un “genocidio” contra la comunidad yazidí.

La Comisión de la ONU dijo:

“El genocidio está en curso y se mantiene gran medida sin resolverse, a pesar de la obligación de los Estados. Partiendo de lo que especifica la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948 para evitarlo y castigarlo pertinentemente. Miles de personas y menores siguen desaparecidas y la banda terrorista continúa sometiendo y esclavizando a unas 3.000 mujeres y niñas en Siria, con espantosa violencia incluyendo brutales violaciones diarias palizas. En la ciudad de Raqqa algunas mujeres y niñas viven un infierno a diario. A medida que las Fuerzas Democráticas Sirios y la ofensiva de la coalición internacional en Raqqa se intensifica, han surgido informes de miembros de ISIS tratando de acelerar la venta de mujeres y niñas como esclavas, antes de intentar huir de Siria”.

La población yazidi tras el genocidio, no se ha limitado a recuperar sus casas y la ciudad, han comenzado una reconstrucción que incluye nuevas formas de vida a partir de su propio gobierno autónomo cambiando las estructuras sociales que les anclaban al pasado y también han creado estructuras de autodenfensa, las Unidades de Resistencia de Shengal (YBS) y Unidades de Mujers de Shengal (YJŞ) que aseguran que los bárbaros nunca podran volver a poner las manos sobre la gente.

Con motivo del tercer aniversario las Unidades de Combate de las Mujeres de Shengal que participan en la campaña para liberar la ciudad de Al-Raqqa, declararon: “participando en la campaña de liberación de Al-Raqqa, estamos vengando diariamente las mujeres que se martirizaron en esta masacre. Hoy luchando en al-Raqqa, donde nuestras mujeres fueron esclavizadas y vendidas, estamos cumpliendo nuestra promesa de venganza, nuestra presencia aquí es la venganza por todas las mujeres secuestradas”..

Las Unidades de Mujeres de Şengal se comprometieron al final de su declaración a continuar su lucha y resistencia hasta que todas las mujeres Yazidis sean liberadas, el Daesh sea eliminado y los mártires sean vengados.

Fuentes:

ANF

Rojname

YPJ Press

ANHA

Finalizamos este articulo con el testimonio de quien vivió en primera persona este genocidio.

Escribiendo la Historia de la Libertad